Miércoles , julio 26 2017
Noticias Destacadas
Inicio / Especiales / China como primera potencia económica: ¿Utopía o realidad?
China como primera potencia económica: ¿Utopía o realidad?

China como primera potencia económica: ¿Utopía o realidad?

Se ha especulado mucho a partir de la aparición del país asiático en los últimos años como potencia económica, pero ¿será posible que China pueda desplazar a otros grandes para posicionarse como la primera en el mundo?

Nuestro planeta ha pasado por distintos procesos de polarización desde el término de la Segunda Guerra Mundial. Desde ese entonces, nuestro globo se dividió en dos pedazos que conformaron una guerra entre dos grandes ideologías, URSS y EE.UU. luego de ello, los estadounidenses se convertirían en los amos del planeta, en un proceso unipolar, pero para muchos, el mundo se encuentra actualmente en una multipolarización por las potencias emergentes, y una de ellas es China. Pero si hablamos del aspecto económico, la duda salta a la vista, y es que muchos nos hemos preguntado si es que ¿China es la primera potencia económica en el mundo?

El decano de la Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales Miguel Ángel Rodríguez Mackay nos habló acerca de la situación del mundo en relación al ámbito económico y nos aclaró la duda que muchos se hacen. ¿Nos encontramos en un mundo multipolar o unipolar económicamente hablando?
El especialista considera a Estados Unidos como eje principal de la economía mundial, aunque el desarrollo de potencias como China, India, Alemania viene siendo altamente concentrado tanto hablando económica y políticamente.

“No existe la división del mundo multipolar o unipolar en la actualidad, lo que yo considero que existe es un mundo uni – multipolar, y voy a explicar porque, si bien hay países que se pueden asemejar a Estados Unidos a nivel político y económico, aún no llegan a tener el poderío militar que permite al país norteamericano seguir viendo por encima a los demás países”.

Las opiniones del decano Rodríguez Machay tienen bastante relación con lo que otros autores consideran “bloques económicos” y como está dividido el planeta en los distintos temas tocados hasta el momento en el presente ensayo.

Hay que considerar, en relación a lo expuesto por el especialista, que China es enorme en población y en tamaño económico y, además, cada vez está más abierta comercial y financieramente, de modo que ha de influir sobre la economía mundial.

Lo sorprendente de este proceso es que hace algunas décadas veíamos a China sumergida en una crisis que tenía bastante relación con las políticas de varios de sus gobiernos. Así, de la visión de país subdesarrollado y planificado se ha pasado a observar a China con euforia. Su alcance llega hasta tal punto que algunos analistas prevén incluso que, de seguir así las cosas, China se convierta en la primera potencia económica mundial dentro de treinta y cinco años , al menos por lo que respecta al tamaño del PIB.

Asimismo, es igual de sorprendente la rapidez con que China se ha convertido en protagonista y rival directo de la principal economía del mundo, Estados Unidos. Cabe mencionar que China está adquiriendo con este nuevo papel, en el orden financiero internacional, una posición de fuerza, que está reflejándose en su mayor influencia en los foros internacionales, hasta el punto de que está discutiéndose seriamente su participación en el grupo de las principales economías del mundo.

Una prueba de esta influencia es el reciente aumento de la participación de China en el capital del Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, gracias a sus enormes reservas internacionales, China puede permitirse el lujo de condonar deuda a países africanos, especialmente aquellos con recursos naturales, que tanto necesita China para seguir creciendo.

En este sentido, la estrategia que están siguiendo las autoridades chinas para aumentar su influencia en el mundo es dual: por un lado, intentan aprovecharse todo lo posible de la globalización, entrando a formar parte del grupo de países que toman las grandes decisiones y, por otro, intentan agrupar a las víctimas de la globalización bajo una misma bandera de denuncia contra los excesos de Estados Unidos. Este segundo papel sitúa a China en una posición muy influyente en el mundo en desarrollo que puede serle muy útil en su nuevo papel de potencia económica.

Sin embargo, no todo es color de rosa para la economía del país asiático, el principal problema es que China sigue siendo una economía planificada. La política económica se basa en planes de cada 15 años en el mejor espíritu de la antigua Unión Soviética. Estos se concretan en innumerables decisiones administrativas que el sector público debe obedecer obligatoriamente. A estos planes del gobierno central se sobreponen las directrices de los gobiernos locales, que no necesariamente concuerdan con los objetivos de Pekín.

Por su parte, las empresas estatales siguen siendo responsables de alrededor de un cuarto del PIB, pero contratan a más empleados que el sector privado. Además, las subvenciones que reciben las empresas estatales para seguir a flote son prácticamente un tercio del gasto público. Una buena parte de los precios de los bienes y servicios están controlados por el Estado, lo que abre la puerta a un mercado negro de productos a precios de mercado y, por tanto, a muchas ineficiencias.

Muchas reformas estructurales son necesarias para cambiar el papel del Estado en China. Algunas de dichas reformas están llevándose a cabo y otras no.

Este objetivo tiene su eje principal en la reestructuración de las empresas públicas, que en algunos casos pasa por su cierre o su privatización, con el enorme problema que conlleva en términos de destrucción de empleo en un país sin subsidio de desempleo. Por otro lado, el reducido gasto en sanidad y pensiones deberá aumentar y ofrecer unos servicios sociales mínimos para la parte más pobre de la población.

No hay duda de que China es una economía importante a nivel mundial pero, para poder desbancar a Estados Unidos como primera economía mundial, tendrá que conseguir llegar a ser una economía de mercado sin mayores sobresaltos.

Pero el denominado “gigante asiático” no podrá mantener indefinidamente una economía de mercado sin democratizarse. Las experiencias de los países del Este y de la antigua Unión Soviética muestran lo costosa que puede llegar a ser dicha transición.

Sin embargo, esto no quiere decir que a China no pueda esperarle un futuro brillante en el largo plazo, ya que cuenta con importantes ventajas respecto a la mayoría de países emergentes, siendo la mayor de ellas una población enorme interesada por superarse y por solucionar temas sociales que es la principal diferencia con la región latinoamericana, además por dar formación a sus hijos y, por tanto, por acumular riqueza y capital humano. Mientras tanto, lo que está claro es que la emergencia de China como potencia económica se basa en su apertura, y que esa apertura está cambiando el orden económico y monetario internacional.

Bryan Carpio / Reportero AP.NET

Acerca de Fredy Pariasca

Fredy Pariasca // Periodista. Escritor, investigador y un apasionado por la libertad, veracidad e independencia. Jefe de Informaciones: Fredy Pariasca Pérez / Reg. 8447-ANP :::::::::::::::::::::::::::::::: AGENCIAPERU.NET La nueva imagen del periodismo peruano… Presente en los acontecimientos más importantes, con profesionales en busca de la verdad y la exactitud de los hechos, con valentía, imparcialidad e independencia. Agenciaperu.net cuenta con tecnología digital de avanzada y una red de corresponsales en todo el Perú y el extranjero.