martes , diciembre 11 2018
Noticias Destacadas
Inicio / Internacionales / El número dos de Al-Qaeda es fulminado por drone en un ataque en la Península Arábiga
El número dos de Al-Qaeda es fulminado por drone en un ataque en la Península Arábiga

El número dos de Al-Qaeda es fulminado por drone en un ataque en la Península Arábiga

Un drone estadounidense mató al líder extremista Naser al Wahishi y estrecho colaborador de Osama Bin laden, junto con dos muyahidies en la península Arábiga.

El grupo extremista Al-Qaeda, confirmó la muerte de su jefe Nazer al Wahishi, en un video publicado ayer, y anunció que será reemplazado por el jefe militar del grupo, Qasim as Rimi.

Al Wahishi, considerado como el número dos de Al-Qaeda, “murió en un ataque de dróne estadounidense junto a otros dos muyahidies en Yemen”, indicó un miembro de Al-Qaeda en un video publicado en Youtube por Al Malahem, el servicio de propaganda del grupo yihadista.

El extremista está relacionado con una serie de ataques en varios países. El grupo AQDA reivindicó la autoría del ataque al semanario satírico francés Charle Hebdo, en el que murieron 12 personas, el pasado enero.

El jefe militar de Al-Qaeda en la península arábiga (AQPA), Qasim al Rimi, fue nombrado nuevo líder en una reunión de los principales dirigentes del grupo, según la misma fuente. Rim, de 41 años, fue instructor en un campo de entrenamiento en Afganistán en 1990, mientras que su hermano menos se encuentra preso en la cárcel de Guantánamo, en Cuba.

AQPA nació de la fusión de las organizaciones de Al-Qaeda de Yemen y Arabia Saudita. Por ello, Estados Unidos la considera la rama más peligrosa de Al-Qaeda. La Casa Blanca confirmó la muerte de Al Wahishi y dijo que era un gran golpe contra Al-Qaeda y su rama en la región.

“La muerte de Al Wahishi elimina del campo de batalla a un experimentado líder terrorista y nos deja más cerca de debilitar y, en última instancia, de derrotara esos grupos”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Ned Price.

Fuentes estadounidenses habían informado anteriormente que esperaban información de los servicios de inteligencia para confirmar si Al Wahishi murío el 9 de junio en un ataque de un drone norteamericano.

Muchos de los integrantes de Al-Qaeda en la península arábiga murieron en ataques de drones estadounidenses en los últimos años. Washington había ofrecido una recompensa de diez millones de dólares por cualquier información que permitiera la captura o muerte de Al Whishi, y de cinco millones por su sucesor Rimi.

De acuerdo con Olivier Guitta, director de la consultora de seguridad y riesgo GlobalStrat, la muerte de Al Wahishi es “otro duro golpe no sólo para AQPA, sino también para el comando central de Al-Qaeda.

Por otra parte en Kabul, Afganistán los rebeldes talíbanes advirtieron ayer al jefe de la organización del Estado Islámico, que no intente asentarse en su país, después de los recientes enfrentamientos con algunos de sus combatientes en el este.

“La yihad contra los estadounidenses y sus aliados debe librarse bajo un único estandarte”, el de los talibán del mulá Omar, escribe Aktar Mohamed Mansur, mano derecha del jefe de los rebeldes talibanes, reivindicando la paternidad de la resistencia contra las fuerzas occidentales y sus aliados en Afganistán.

Esa carta del mulá Mansur, que fue ministro bajo el régimen de los talibán en Kabul (1996-2000), va dirigida al iraquí Abu Bakr al Bagdadi, el kefe del Estado Islámico.

“Que dios nos preserve de ello, si tomaras decisiones a distancia, perderás el apoyo de los eruditos, de los muyahidines y de los simpatizantes”, recalca en ese texto publicado en dari (persa afgano) y pastún, las dos lenguas oficiales de Afganistán, pero también en árabe y en urdú (lengua de Pakistán).

“Para defender los logros, el Emirato Islámico de Afganistán, como se autodenominan los talibán. se vería obligado a reaccionar”, advierte, sin especificar cómo. Los talibán, expulsados del poder en 2001 por los países occidentales, llevan a cabo una lucha armada contra el gobierno de Kabul y sus aliados extranjeros y ahora parecen preocupados por una posible exportación de la lucha armada del Estado Islámico a Afganistán.

Por último, los extremistas sunitas del Estado Islámico han afirmado varias veces su intención de extender el autoproclamado califato más allá de los territorios que controlan en Iraq y en Siria.

Por: Gabriel Correa Vilchez.

Acerca de Jorge Castaneda