AgenciaPeru.Net

Thursday
Jul 29th
Text size
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

En Perú hace 230 años fue el primer grito de independencia latinoamericana

E-mail Imprimir PDF

AP.Net// Desde hace algún tiempo tenía pensado escribir sobre el tema del "bicentenario de la independencia americana" y tres días atrás, el buen amigo y escritor peruano Eduardo González Viaña, en su "Correo de Salem" me sorprendió gratamente al tocar este aspecto, hoy en boga, que vale la pena tenerlo muy claro.

Si de voluntad de liberación del coloniaje español se trata, ha sido el Perú  quien hace poco más de 230 años inició la gesta emancipadora con Túpac Amaru en Tinta, Cusco, en 1780. Casi por la época de la independencia de los Estados Unidos de América (1776) y antes que la revolución francesa en 1789.

Por ello, y con la anuencia de su autor, me permito transcribir el preciso e ilustrador artículo que al respecto nos obsequió González Viaña :

"En toda América, e incluso en España, se está celebrando desde hace un año el Bicentenario de la Independencia Americana. Se considera como tal el momento en que cada una de nuestras naciones proclamó su voluntad de liberarse del dominio colonial.

El 25 de mayo del 2009, la conmemoración comenzó en Bolivia. Los próximos países en hacerla serán por un lado, Colombia el 20 de julio y por el otro, México el 16 y Chile el 18 de septiembre del 2010. En cuanto a Paraguay, el festejo se realizará el 14 de mayo de 2011, mientras que Perú no lo hará hasta el año 2021.

En un sitio web de la empresa española "Prisa", se muestra un mapa animado de América en el que se van prendiendo luces conforme un país se emancipa. Uno de los últimos en ver esa lucecita es el Perú. Por su parte, el Ministerio de Educación de Lima ha convocado a un concurso nacional denominado "Hacia el bicentenario de la independencia del Perú 2021".

La lucecita de "Prisa" se prende sin prisa y muy tarde, y la fecha que el ministerio da para el bicentenario es un error.

Lo que se está  celebrando en el mundo de nuestra habla no es necesariamente la proclamación de la independencia en alguna de las actuales capitales. Lo que en realidad se recuerda la primera expresión de la voluntad de ser libres y de fundar una identidad propia diferente frente a los poderes coloniales.

En efecto, lo que Bolivia ha evocado es la sublevación de Charcas, hoy Sucre, el 25 de mayo de 1809.  Como sabemos, la completa independencia sólo vendría después de la victoria de Ayacucho el 9 de diciembre 1824.

Lo que recordará  México será la mañana del 16 de septiembre de 1810, en la que el párroco del pueblo de Dolores, Guanajuato, Miguel Hidalgo y Costilla, llamó a misa, y con las proclamas de¡"Viva la Virgen de Guadalupe"!, ¡Viva Fernando VII! y ¡Muera el mal gobierno!; incitó al pueblo a levantarse contra los españoles. A este suceso se le conoce como "Grito de Dolores".

La larga guerra de la independencia sólo culminaría en México el 27 de setiembre de 1821.

De la misma forma y por las mismas razones, celebran Chile, Colombia, Venezuela este año el inicio de este mismo proceso que sólo culminaría muchos años más tarde.

Si la decisión de esperar en el Perú hasta el año 2021 hubiera sido tomada por la municipalidad de la provincia de Lima se entendería el asunto. Que lo haga el Ministerio de Educación significa una grave distorsión y tergiversación de la historia.

El Bicentenario en el Perú debería haberse celebrado hace 30 años en conmemoración de la gesta de Túpac Amaru. Fue él quien con su proclama, con su propia vida y con la más formidable guerra dada en el continente demandó la libertad de toda América tanto de España como de su rey. La libertad para él no supuso sólo una separación política sino la supresión de todas las formas de explotación humana desde la mita y los corregimientos de indios hasta la esclavitud de los negros. Por él, la abolición se decretó en el Perú antes que en toda América. La fecha central del levantamiento tuvo su bicentenario en 1980... y ya estamos en el 2010.

Los levantamientos de Tacna, 1811 y 1813, Huánuco, 1812 y Cusco, 1814, tampoco han sido tomados en cuenta por los festivos iniciadores del Ministerio de Educación.

Por fin, si por frívolo centralismo o por ignorancia tendenciosa, se le pasó todo eso al Ministerio de Educación, al menos puede adelantar la fecha hasta el 29 de diciembre de 1820 en que se produjo la declaración de la Independencia en Trujillo.

Manuel Cabero y Muñoz, Luis José de Orbegoso, Jerónimo de la Torre, José Modesto de la Vega, José María Lizarzaburu, José Tadeo Effio y el Marqués de Torre Tagle, entre otros vecinos, suscribieron el acta y, con el pueblo reunido en la plaza, proclamaron allí la libertad de la patria.

Fue en ese acto en que se arrió el pendón colonial y se le reemplazó  por la nueva bandera del Perú.

Fue en Trujillo donde -ocupados por los españoles el centro y sur más todo el altiplano (Bolivia), se refugió la República.

Dos veces capital del país, fue en esa misma ciudad donde se fundarían las primeras instituciones republicanas, la Corte Suprema de la República y la primera universidad laica de América. Por todas razones, el Congreso denominó a este departamento, de La Libertad.

Este año se cumplirán 190 años de la proclamación de Trujillo, y si se olvidaron las pasadas gestas, por lo menos es aquí donde debe comenzar ahora a celebrarse el Bicentenario".

Actualizado ( Viernes, 12 de Marzo de 2010 10:38 )  

Especiales

 

Sin Norte (Crónica)

Son las ocho de la mañana y recuerdo que tengo que ir… no, viajar al trabajo de mi novia para recogerla y pasar un día placentero con ella. Para esto, ya tenía toda la información necesaria para la misión: “tomas un carro hasta el puente Santa Anita, subes y ahí tomas “el chino”, es un bus celeste que te lleva directo a los olivos. Espero que no falles esta vez, amor”.  

 

Los cinco cañones salvados (Crónica)

AP.Net// Esta real historia de cinco cañones, narrada por Addhemar H.M. Sierrata, nos permite meditar sobre las acciones y responsabilidades ciudadanas.

 

Quenas, guitarras y cumbias (4ta.Parte)

( Una música de esperanza … ) 2. Música peruana en la historia y educación Dentro de los aspectos a tratarse está un breve recuento de lo que se ha realizado en pro de la música en la educación nacional. También un compendio de cómo fue evolucionando el folklore, y la llamada música clásica en nuestro país. Respecto a la música criolla y las nuevas fusiones ya hemos mencionado su evolución. Otro aspecto, y quizá no por plantearse al final sea el menos importante, es el referido al punto de vista que esbozamos para cimentar un futuro más positivo de nuestra música, incluyendo a la labor de compositores, intérpretes, educadores y difusores musicales. Asimismo se menciona el aspecto comercial o de mercadeo, que en un mundo económicamente globalizado, es de suma importancia. Esperamos que al finalizar esta lectura y dentro del rol que nos competa, seamos profesionales o aficionados de la música, tengamos más clara la visión de lo que tenemos que hacer en beneficio de este arte en el  Perú. La música en la educación nacional Deseo compartir esta primera fase transcribiendo, en su mayor parte, las ideas vertidas por mi amiga, Hilda R. de Lawiñski, que en su obra “Sentido y Valor Pedagógico de la Música” editada en Lima en 1953 hace un fino recuento de la música en el Perú. Ella, lamentablemente, falleció hace poco. He querido hacer conocer sus puntos de vista e información recogida como un sencillo y sentido homenaje a aquella mujer peruana que hasta el final de sus días demostró su profundo amor por la educación y la música. Así como en la pintura se trabaja con los colores y en la literatura con las palabras, en la música son los sonidos la que la convierten en un arte subjetivo por excelencia. Estos elementos, casi mágicos, moldeados con la inspiración y el talento, permiten impactarnos de una manera especial. Tanto, como decía Hegel, que nuestro sentimiento, sea triste o alegre, aflora como respuesta inmediata que aparece y desaparece con igual velocidad y que en virtud de la armonía natural de los sonidos –en una pieza musical- se puede evidenciar un poder de la música que nos distrae de otros pensamientos y ocupa agradablemente nuestro espíritu. Afirma, la señora Lawiñski, que por el carácter particular de la música y por los efectos que produce directamente sobre el espíritu, creemos que es el arte más propicio para usarlo como factor educativo. Una reflexión nos lleva a pensar sobre si lo mencionado en el párrafo anterior ha sido considerado en los planes educativos más recientes en nuestro país. Más adelante volveremos sobre este tema y compararemos los esfuerzos pasados versus los actuales. Es importante señalar que, de acuerdo a la Pedagogía del Arte, la enseñanza del canto es considerada una vivencia central de toda labor educativa. Estimula la imaginación y la fantasía y afina la sensibilidad. Estudios y experiencias que han realizado eminentes psicólogos, afirman que la música influye en forma relevante en el espíritu del individuo. Los ritmos veloces aceleran el pulso, la respiración y la tensión arterial. La música triste, deprime, adormece, despierta la idea de fuga, provoca el abatimiento y la melancolía. De allí que la música, en cierta forma, define la forma de ser de los ciudadanos de un país. Refleja el optimismo o el pesimismo. Tal vez, según otros psicólogos, es determinante del afán de logro o deseo de salir adelante. En nuestro Perú es significativo dicho punto de vista como veremos luego. Físicamente la práctica del canto ayuda al desarrollo de la voz, la claridad de la dicción y la modulación de las palabras. Afirma los órganos de respiración. Mientras que desde un esquema psicológico, la música influye de manera efectiva sobre el educando, generándole emoción, aumentando su cultura, penetrando suavemente en su vida mental con una elocuencia que no  logran las palabras. Desarrolla la memoria, la inteligencia, la percepción, la atención y otros fenómenos mentales. Se puede agregar que afina la sensibilidad y predispone a la alegría, a la generosidad y a la ternura que llevan a amar todo lo nos rodea, desde el hogar hasta la patria y la humanidad. Hay en el mundo actual países desarrollados y otros subdesarrollados, musicalmente hablando. Esto se evidencia en la fuerza interior de sus habitantes y en sus costumbres. También los más destacados tienen, la mayoría de ellos, una formación musical sólida desde la época infantil y han generado composiciones y ritmos lo suficientemente alentadores y que hoy se han difundido en el orbe entero. En nuestro país debiera considerarse aplicar la música en la educación. Dentro de la escuela y colegio y fuera de ellas, ya sea en la ciudad o en el campo. Estimamos que se debe revisar la posibilidad de incluir esta enseñanza en los niveles preescolar, primario, secundario y superior. Asimismo se debe estimular, a quienes demuestren talento musical, a seguir su preparación en centros superiores profesionales. Recordemos que a través de la música, desde los primeros años de vida, se puede obtener excelentes resultados en el aprendizaje de diversos tópicos como las matemáticas, historia, ciencias naturales, etc. En los Estados Unidos de Norteamérica de enseña el abecedario a ritmo de la música de Mozart y en Francia se da a conocer a los pequeños las partes del cuerpo humano con la bella canción Alouette. En el Perú tenemos una colección de cantos escolares compuestas por Monseñor Chávez Aguilar y el doctor Arturo Montoya. Estas obras versan sobre asuntos históricos peruanos y otras sobre lugares y aspectos típicos de nuestras regiones. Pero hoy no se utilizan. El reflejo de la tendencia melancólica de nuestra gente, ha determinado en muchas zonas, que el  Himno Nacional, lejos de entonarse con toda su fuerza arrebatadora, marcialidad, arrogancia y virilidad, se cante con aire lento muy distinto al que se le dio originalmente en cuanto a ritmo, fuerza y movimiento. Este razonamiento es compartido por mucha gente especialista en música, tal como la señora Hilda Reátegui de Lawiñski, quien señala que esto tiene una gran influencia en el alma nacional y en el comportamiento. La enseñanza a través de la música permitirá, desde la más tierna infancia, preparar a los futuros peruanos, en materias tan distintas como la literatura, historia, geografía, y otras disciplinas. A la vez que se interiorizarán en la música, no sólo del país sino de otras latitudes, alcanzarán fijar con mayor facilidad los conocimientos pertinentes. Baste indicar que es muy simple recordar las letras y ritmos al igual que hacemos con las canciones de moda. El aprendizaje se tornará divertido y facilitará incorporarlo en la mente y en el espíritu. Aspectos de nuestra historia musical En sus modalidades y a la diversidad étnica de la nación la música peruana puede clasificarse en: incaica o indígena, selvática o amazónica y mestiza. La primera localizada en la región andina y propia de nuestros aborígenes abarca a la mayoría de la población. La segunda abarca la región de nuestra amazonía. Y la mestiza localizada en la costa y en los centros poblados se debe a la hibridación de los motivos autóctonos –de sus regiones- con la música española. En esta última clasificación se puede incluir, también,  a la música afro peruana. Cabe señalar que en general toda la música peruana ha recibido una significativa influencia española, tanto en sus instrumentos, como en elementos del vestuario y coreografías en sus danzas. Y en estas última décadas se han incorporado influencias caribeñas y de otras latitudes. La música incaica o indígena, específicamente serrana, procede de una tradición preincaica y conserva muchas de sus formas puras. Su radio de influencia comprende Perú, Ecuador, Bolivia y norte de Chile y Argentina, regiones que en cierto período integraron el imperio de los incas. Su carácter singular impresionó vivamente a los conquistadores a tal punto que la mayoría de los cronistas de la época, como Cieza de León, Betanzos, Pedro Pizarro, Gracilazo, Molina, Calancha, Acosta y Cobo, se refieren a menudo a ella, en sus descripciones de las fiestas y del empleo de los instrumentos musicales. Aquella música  prehispánica era armoniosa, intensa y exquisita. Rica en las más delicadas y sutiles melodías, fieles trasuntadoras de las múltiples emociones del alma humana. Hasta hoy constituye la más alta expresión de la cultura popular por su expresividad, riqueza emocional y dulzura. Refiere Acosta, en su “Historia Natural y Moral de las Indias”, las fiestas que acostumbraban celebrar los antiguos peruanos. Ofreció noticias acerca de diferentes bailes, a los que denominaban “Taqui”. Batanzos, por su parte, refiere que a la muerte de Viracocha, su hijo y sucesor Inca Yupanqui ordenó compusieran cantos que solemnizaban los funerales y rememoraban los hechos del fallecido. Guamán Poma de Ayala, en su “Nueva Crónica y Buen Gobierno”, habla de tres clases de cantos: eluzricza, el haylle y el arqui, canción lastimosa que cantan las ñustas y mozos tocando el pincollo. Se refiere también a las fiestas regionales en cada uno de los suyos y ciertos cantos de los labradores y de los pastores. Mucha de su música estaba ligada a la agricultura , al pedido a los dioses y a aspectos fúnebres. Corresponde a Daniel Alomías Robles el primer intento sistemático de coleccionar motivos musicales indígenas. Su colección sirvió de punto de partida para que los esposos D´Harcourt, folkloristas franceses, publicaran en París en 1925 “La musique des Incas et ses survivance”. Es un aporte serio y completo en materia folklórica y en él se clasifica los géneros de composiciones y las notaciones musicales y poéticas en los siguientes grupos: los cantos religiosos; las lamentaciones funerarias (llantos) y los cantos derivados, los cantos de amor ( harawi, yaraví triste ) las canciones; las danzas cantadas o instrumentales; los cantos de adiós o cachaspari y las pastorales. Músicos peruanos y extranjeros, residentes en el Perú, inspirados en la música incaica, serán los primeros en plasmar, en composiciones modernas, parte de la inspiración secular de nuestros antepasados. Carlos E. Pasta con “Pobre Indio” y “Atahualpa”. Claudio Rebagliati, italiano, en su fantasía “28 de Julio” y en su colección de “Temas y Cantos Populares”. Será José María Valleriestra, limeño, quien explota en forma decidida toda aquella herencia musical en su ópera “Ollanta” y “Atahualpa”. Por su parte, en Arequipa, Luis Dunker Lavalle, Octavio Polar y otros desarrollaron el folklore regional. (Continuará). Por Addhemar H.M. Sierralta//AP.Net

Editorial

 

Se Acabó El Mundial De Fútbol, Ahora De Nuevo y Acomodarse

(AP.Net)// El silbato del árbitro índica el final del partido en Johannesburgo,

 

Radio La Voz de Bagua, nuestra voz

AP.Net// Este 5 de junio se cumple un año de los luctuosos sucesos acaecidos en Bagua, y junto a este hecho se cumple también la fecha en que Radio La Voz de Bagua fue sacada del aire, sólo por la osadía periodística de informar cómo se sucedían los hechos entre policías e indígenas que dejó el lamentable número de 33 hermanos peruanos fallecidos;  ese hecho motivó a que dicha emisora fuera acusada por el gobierno de "azuzar la violencia" en la zona y cancelaron su licencia de transmisión bajo el argumento de que carecía de documentación en regla para operar.

 

Caso Comunicore y la mujer del César

AP.Net// Dicen que “la mujer del César no sólo debe ser la mujer del César sino parecerlo”, pero esta frase, no se aplica en la Municipalidad de Lima, y al contrario, gente de dicha comuna pretende acallar la investigación  sobre el caso de la empresa Comunicore  que a todos luces parece algo dudosa por decirlo menos, y pretender llevar a los tribunales, al colega periodista Daniel Yovera, de Perú21 quien destapó ese caso.