AP.Net//El viernes pasado, leí en "Perú 21", diario peruano, la columna de Patricia del Río que con el título de "Justos por pecadores" hizo unas apreciaciones -muy particulares por cierto- acerca de su forma de ver a la religión católica.
Al respecto, y con el debido respeto, vale la pena señalar lo siguiente : nacer en un hogar católico y ser bautizado sin consulta y confirmado antes de salir del colegio y tomar la religión con disciplina pero sin entusiasmo -como indica le ocurrió- tiene más de común que de singular, porque es frecuente si uno nace en un hogar judío, musulmán o de la mayoría de las confesiones universales donde los niños, generalmente, adoptan la religión de sus ancestros por un proceso cultural natural. Vale la pena agregar que los católicos no lo somos por disciplina ni entusiasmo, sino por amor a Dios y por convicción.
Su queja, ella, que en la Iglesia Católica las mujeres no pintan para nada, ignorando que la dignidad suprema de la Virgen María no es considerada en otras religiones. Vale la pena recordar que los católicos ostentan múltiples mujeres llevadas a los altares como Santa Rosa de Lima, Santa Teresa de Jesús, etc. Ahora bien, los ministros católicos -dígase sacerdotes- administran sacramentos, circunstancia que no se da en otras religiones, de allí la diferencia. Y en la misa está presente la Eucaristía, uno de los importantes sacramentos.
Entre sus afirmaciones, dice la autora: "Sin sacerdote, las mujeres éramos almas desvalidas incapaces de recibir la gracia de Dios". Tamaña falacia solo está en la cabecita de esta hija del Señor. La gracia de Dios y su infinita misericordia no diferencia sexo. Por lo tanto no hay que mentir.
Doña Patricia del Río acrecienta su alejamiento de la Iglesia Católica porque ésta "no le permite a las parejas escoger los métodos anticonceptivos que les plazcan, o que inculca la culpa como motor de la educación en los niños". La ignorancia de dónde comienza la vida y el derecho a vivir jamás puede decidirse ligeramente, señorita del Río. Y que yo sepa -y he estudiado en colegio católico- el motor de la enseñanza en los niños se basa en el amor, en la verdad, en el perdón y en la caridad. Nunca nos enseñaron a desarrollar complejos de culpa.
Es falso que en el interior del país no se encuentre -desde años- sacerdotes y lo están en Asia (aristocrático balneario al sur de Lima). Su desconocimiento de las obras misionales, de la presencia de las congregaciones, agustinas, jesuítas, dominícas, franciscanas, etc. en remotos parajes de costa, sierra y selva donde han desarrollado una labor evangelizadora notable, es evidente. Parece que usted solo asiste a la misa -si asiste- en Asia. Pero no trate de insinuar que los sacerdotes solo tienen presencia en zonas de como las de Asia, lo que es muy alejado a la verdad, y los puede encontrar en Villa El Salvador, Ciudad de Dios, Villa María del Triunfo, etc.
Por otro lado felicito su acercamiento a Dios, pero no diga que "no soy una militante anti-iglesia", simplemente no es católica y punto. Y como tal no debiera utilizar su columna -aunque puede escribir lo que le plazca- para intentar influir en los católicos sus singulares conceptos.
Decir que la Iglesia Católica vive bajo la tutela del Estado es ignorar el Concordato de 1980 en el que se reafirma las obligaciones del mismo para con la Iglesia. Es necesario recordar que lo estipulado a los dignatarios eclesiásticos es consecuencia de una administración que venía haciendo el Estado peruano de los bienes de la Iglesia detentados desde épocas remotas en base a asignaciones y donaciones de fieles. Su apoyo por Bayly es lógico porque coinciden en dicho aspecto.
Finalmente hay que recordar que un periodista debe de ser objetivo, y no subjetivo y tendencioso, mi estimada Patricia.
- 18/02/2010 11:59 - "La Teta Asustada””: Logro, orgullo y esperanza
- 18/02/2010 11:49 - Debemos buscar nuevos enfoques educativos más real…
- 15/02/2010 10:25 - Nelson Mandela 20 años después: Aún falta cumplir …
- 08/02/2010 10:45 - Supuestas negligencias médicas requieren solucione…







