AP.Net//Este viernes 5 noviembre en la ciudad mexicana de Gualajara el presidente Alan García Pérez asistió para con su verborrea prolija convencer a los miembros de la ODEPA de que Lima debería ser sede de los Juegos Panamericanos del 2015, una justa deportiva de un rango menor que los juegos olímpicos, pero una fiesta deportiva de real importancia mundial.
Haciendo un análisis frío, uno pide ser sede de una justa como esta, cuando se sabe que se tiene deportistas de élite mundial, que serán capaces de representarnos dignamente y que tengan opción a medallas.
¿Cuántos de nuestros deportistas se encuentran dentro de este grupo de competidores de talla mundial?
¿Hizo el presidente García y su comitiva un cálculo de cuántas medallas ganaría nuestra patria?
¿Habló el presidente García y su comitiva ante la ODEPA cuánto destina su gobierno para el deporte nacional?
¿Dijo García cuánto recibe económicamente un deportista olímpico?
¿Describió García y su comitiva cuáles son las condiciones en las que entrenan nuestros deportistas?
¿Y así queríamos organizar un panamericano?
¿Realmente hay derecho a despilfarrar el poco dinero, que llenándose la boca dicen que hay?
O es que nuestro mandatario quiere vender humo y so pretexto de esta postulación quiere tapar las cosas que suceden en su gobierno.
Han gastado en un viaje improductivo. ¿Recuerde, ese viaje lo pagamos todos los peruanos con nuestros impuestos? ¿Hay derecho?, donde más de la mitad de sus pobladores ganan menos del mínimo vital y ¿postulamos a un panamericano?
Recuerde que no fueron solos, cargaron con su correspondiente barra brava, congresistas, empresarios, artistas, constructores de estadios, de pistas y zonas de esparcimiento.
Para el deporte, dijeron; para la juventud, clamaron, olvidaron, al ritmo de rancheras, entre hipos brotados de los suculentos buffet gourmet que sirve el Hilton, la realidad del país, donde si algo falta es precisamente oportunidad para los jóvenes, respeto por los ideales tempranos y una buena dosis de ubicaína presidencial.
Parece que nuestro presidente olvidó la forma brutal con que se vive el deporte en nuestro país, destapada hace apenas una semana con la muerte de una chica a manos de unos barristas, los tristes bolsones urbanos donde campea la droga y la delincuencia, la nada que espera a los jóvenes cuando salen de la escuela, la precariedad familiar que producen las jornadas de 12 y 14 horas cuando la de 8 horas sólo figura en viejos libros escritos por un tal Haya de la Torre, las huelgas, los conflictos, el caos, la pobreza.
Con todo este panorama, ¿era justo hacer una olimpiada?.
Señor García dedíquese a disminuir la pobreza, la corrupción, la inseguridad, la injusticia, y demás necesidades del país, y deje de vender humo.
Palabra de Director
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