
Por Yahaira Ávila// AP.Net
Cuando por lo general se empieza una relación sentimental, en la mayoría de los casos no se piensa en la fecha de caducidad. Todo es hermoso, el paisaje cambia, te tomas la vida más alegre y el simple hecho de escuchar la voz de esa persona especial transforma tu día en un sueño de cuento de hadas en el cual te vistes con ropa de época clasista y danzas a la luz de la luna estrechando el cuerpo del ser amado.
Sin embargo, ¿en qué momento la típica frase que el amor lo perdona todo, te convierte en el protagonista de un filme de Alfred Hitchcok, en el cual las palabras de amor de tu pareja dejan de ser aquella voz que embelesa tu vida para transfigurarse en un horrendo sonido de ultratumba del cual ni sumergiéndote en agua bendita puedes dejar de escuchar?
¿Cómo podemos descubrir si es amor u obsesión? ¿Él o ella es mi amor verdadero para siempre o te tropezaste con un(a) adicto(a) al drama?
No es amor, es una obsesión
El amor se define como un afecto intenso que se tiene hacia una persona, animal o cosa. Este es un sentimiento intenso de atracción emocional y sexual que se tiene hacia un individuo con la que se desea compartir una vida en común y como es lógico va de la mano del cuidado, atención y gusto por hacer feliz al ser amado.
Sin embargo, la obsesión es más que una palabra, se trata de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Este pensamiento, sentimiento o tendencia aumenta aun cuando se hacen todos los intentos por librarse de ella y tiene un carácter compulsivo que termina por adquirir una condición penosa y angustiante para quien la sufre.
Cuando las obsesiones y las compulsiones se han hecho crónicas, se habla de una neurosis que perturba la vida normal del sujeto y que se transforma en un trastorno obsesivo-compulsivo.
Al confundir las definiciones de estas dos palabras surge un nuevo título, que compite con todas las de la ley en la lista de películas de terror más taquilleras del siglo, hablamos de una relación sin salida.
Para identificar una relación sin salida, es simple saberlo, solo tienes que responder algunas cuantas preguntas a conciencia: ¿Te sientes querida(o), amada(o) y respetada(o)? ¿Te apoya y comprende tu pareja? ¿Sientes más energía para vivir o te la quita?
Si no hay comprensión y respeto mutuo, no te engañes: no es amor. Es baja autoestima. En realidad, por una extraña razón, atraemos a personas que están en sintonía con nuestros pensamientos dominantes.
Y si nuestros pensamientos son negativos, de baja autoestima, no te sorprendas, porque lo más probable es que atraigas a personas con los mismos problemas.
Cuando se sufre un déficit en la autoestima, se encuentra el sentido de la vida en el conflicto.
Como no consigues la atención de nadie, descubres que en el conflicto puedes hacer sentir al otro culpable y recibir cariño. ¿Y que es lo que consigues? ¡Bingo! llamar la atención.
Es por eso que te haces adicta(o) a las relaciones destructivas. En la pelea llamas la atención del otro. Esto es dañino. Y ten por seguro que no es amor. Tienes que encontrar lo que te motive. Debes de mejorar tu autoestima. Cuando te enamores de ti misma(o), comprenderás que es una relación sin salida. Así que sin miedo termínala, para dar la bienvenida a un nuevo amor que esté en sintonía con tu nueva forma de ver la vida.
Mucho ojo, porque la mente es tan poderosa, que puede enfermarte o enamorarte. Y todo está en los pensamientos. Es bonito ilusionarse por alguien y pensar que es nuestra persona ideal. Pero pasar de la simple emoción a la obsesión, créelo, ya no es sano.
Protagonistas de telenovelas
Todos hemos vibrado en algún momento cuando hemos visto alguna telenovela, película o serie donde el conflicto sentimental es la pieza clave para que se desarrolle la historia. Pero cuidado tu nombre no es María la del Barrio, tu relación amorosa no está siendo filmada por decenas de cámaras, así que tampoco intentes escribir un libreto en el cual encarnes a la Soraya de la serie, porque al fin y al cabo Luis Fernando no se va a quedar contigo, sin antes renunciar en medio de las grabaciones.
Ahondemos un poco más en esto y consultemos con los expertos.
Según los especialistas, la adicción al drama se manifiesta en muchas parejas. Su aspecto adictivo se refiere a la necesidad permanente de vivir en una intensidad emocional enfermiza en la relación.
Esta adopción suele tener aspectos ocultos que niegan la existencia del amor recíproco en la vida de una pareja.
El génesis del problema se da cuando un miembro de la pareja siente que la adrenalina desatada por los dramas le permite alcanzar intensidades y excitaciones extremas dentro de su relación.
Los seguidores de la tragedia generalmente confunden algunas situaciones "excitantes" de la pareja con el amor. El tipo de relación buscada para satisfacer esta adicción puede tener desde alguno a todos los ingredientes que siguen:
• Repetición frecuente de conflictos intensos con gritos, alaridos, chillidos, lanzamiento de objetos, y también abuso físico y verbal
• Uso frecuente de mentiras y engaños, ocultamiento de la verdad
• Rompimientos frecuentes que alcanzan intensidades dramáticas para luego disfrutar reconciliaciones intensas y apasionadas
• Faltas a la confianza, engaños emocionales y físicos
• Espionaje mutuo
• Carencia de o límites insuficientes de intrusión en el espacio social de ambos( aislamiento de las amistades o personas que te indican que el vinculo sentimental no es saludable)
Así que ten cuidado, porque cuando alguien siente contínuamente la necesidad de crear situaciones dramáticas en su vida y en sus relaciones personales, esto a menudo se explica por la necesidad de compensación por algún conflicto emocional que les hace sentirse vacíos e infelices, tal vez aún hasta límites que bordean la depresión mental.
Recuerda que si estás viviendo un idilio con una persona adicta al drama, con el pasar del tiempo la necesidad de abandonar la relación por otra más saludable con otra pareja marcan el final de la misma; ya que la nueva y sana relación no tendrá la intensidad de la última y se podrá reemplazar la tragedia por la honestidad y la reciprocidad sentimental que son la base de un vínculo duradero.
No caigas en juego, ama y permite que te amen, que te respeten, cuiden y valoren, cuando una relación es fuerte y beneficiosa, la pareja hace hasta lo imposible por no caer en estas tretas beligerantes, por el contrario querrá que tengas una vida plena a su lado, pero primero deberás responder a conciencia ¿Cuánto te amas a ti mismo?








