- Así como un electrocardiograma revela cómo late el corazón, hoy existen sensores que leen el «pulso» de un edificio las 24 horas y alertan cuando algo no anda bien.
El pasado martes 13 de octubre, a las 8 de la noche, millones de peruanos participaron en el último Simulacro Nacional Multipeligro del año. Desde oficinas, centros de trabajo y otras edificaciones, recorrieron sus rutas de evacuación y ubicaron las zonas seguras. Fue un ejercicio necesario, pero dejó una pregunta que pocas veces podemos responder con certeza: ¿cómo sabemos en qué estado se encuentra el edificio en el que estamos?
Para responder esa pregunta, Estructura, empresa especializada en monitoreo de salud estructural con operación en el Perú, utiliza tecnología que permite observar de manera permanente cómo se comportan las edificaciones y detectar variaciones que podrían requerir atención. A través de sensores instalados en puntos estratégicos, es posible obtener información antes, durante y después de un movimiento sísmico.
“El simulacro nos prepara a tener acciones de evacuacion ante una emergencia real , y eso salva vidas. Pero no nos dice cómo está el edificio por dentro. Para saberlo hay que escucharlo, y hoy la tecnología nos permite hacerlo”, señaló Marco Reyes Wharton, director general LATAM de Estructura.
Un electrocardiograma para los edificios
Así como un médico coloca electrodos en el pecho de un paciente para conocer el ritmo de su corazón, el monitoreo de salud estructural instala sensores en puntos clave de una edificación para medir, de forma permanente, cómo reacciona ante estimulos internos (desgastes) y externos (eventos naturales o afectaciones de terceros). La tecnología utilizada por Estructura registra más de 50 datos por segundo, las 24 horas del día, lo que permite establecer el comportamiento de cada estructura.
Cuando se produce una variación respecto de ese patrón, el sistema permite identificar cuándo y dónde ocurrió, incluso si el cambio no resulta visible a simple vista, alertando para el accionar de los ingenieros estructurales. Después de un movimiento sísmico, esa información también ayuda a evaluar en minutos el comportamiento que tuvo la infraestructura, q zonas deben evacuarse o cuales deben observarse para repararse. “Un edificio, como el cuerpo humano, tiene señales que podemos leer a tiempo. Anticiparse es lo que salva vidas y protege el patrimonio”, afirmó Reyes.
Para realizar este monitoreo, Estructura integra sensores de tecnología suiza GeoSIG con datos satelitales de TerraIntel, generando información que complementa las evaluaciones realizadas por especialistas. De esta manera, el ingeniero estructural puede contar con datos continuos sobre el comportamiento de la edificación, más allá de lo observado durante una inspección puntual.
Una foto no es lo mismo que un video
Una evaluación convencional permite conocer el estado de una edificación en un momento determinado, como si se tratara de una fotografía. Sin embargo, una estructura está expuesta permanentemente a factores como sismos, desgaste, lluvias intensas, golpes o cambios en su uso.
El monitoreo continuo funciona, en cambio, como un video continuo que registra cómo responde la edificación a lo largo del tiempo. Estructura plantea este seguimiento como un complemento a las inspecciones y al trabajo del ingeniero estructural, aportando información objetiva para que empresas, instituciones, operadores y responsables de infraestructura puedan tomar decisiones con mayor evidencia.
Además, los sistemas implementados por la compañía superan las exigencias de instrumentación sísmica contempladas en la Norma Técnica E.030 del Reglamento Nacional de Edificaciones, ampliando la cantidad de información disponible sobre la salud estructural de una infraestructura.
“Después de un sismo, todos se hacen la misma pregunta: ¿podemos volver a entrar? Con monitoreo, esa respuesta llega en minutos y con datos. Esa tranquilidad es la que queremos llevar a más edificios e infraestructuras en el Perú”, añadió Reyes.




