“Un accidente cerebrovascular es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se detiene”, explica la doctora Whitney Mayberry, especialista en accidentes cerebrovasculares del Cleveland Clinic Tradition Hospital. Esta interrupción puede tener consecuencias graves, afectando funciones esenciales como el habla, la visión, el equilibrio, la fuerza y la sensibilidad.
Dos tipos de accidente cerebrovascular
La doctora Mayberry señala que existen dos tipos principales de accidentes cerebrovasculares: el isquémico y el hemorrágico.
“El accidente cerebrovascular isquémico es mucho más común y ocurre cuando un coágulo u oclusión interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro. La parte afectada deja de funcionar”, detalla.
Por otro lado, el hemorrágico ocurre cuando una arteria cerebral se rompe, provocando sangrado dentro o alrededor del cerebro. “Al cerebro no le gusta ningún tipo de sangre fuera de las arterias; puede causar irritación”, advierte.
Factores de riesgo
Mayberry explica que existen factores de riesgo modificables y no modificables. Entre los no modificables se encuentran la edad, la genética y el género. “Sabemos que a ciertas edades los hombres tienen un mayor riesgo, y luego las mujeres lo superan”, comenta.
Entre los factores modificables, la doctora menciona la presión arterial alta, el colesterol elevado, la diabetes, la obesidad, la fibrilación auricular, el tabaquismo y el consumo de alcohol.
“La presión arterial alta, conocida como el asesino silencioso, es una de las causas más comunes. Muchas personas no saben que la tienen, y solo se detecta al medirla”, enfatiza. Además, señala que la fibrilación auricular, un ritmo cardíaco irregular, puede pasar inadvertida hasta que ocurre un accidente cerebrovascular. “Dejar de fumar también reduce significativamente el riesgo”, agrega.
Señales de advertencia
Reconocer las señales de alerta es clave para actuar a tiempo. Entre los principales síntomas se encuentran:
- Entumecimiento o debilidad repentina, especialmente en un lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar o entender el habla.
- Problemas repentinos de visión.
- Dificultad para caminar, pérdida del equilibrio o coordinación.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, a menudo acompañado de náuseas, vómitos o confusión.
Qué hacer ante un posible accidente cerebrovascular
Ante la presencia de estos síntomas, buscar atención médica inmediata es vital.
“Es fundamental acudir a la sala de emergencias lo antes posible. Si una persona presenta signos de accidente cerebrovascular, debe solicitar ayuda médica de inmediato o ser trasladada al hospital más cercano para recibir atención urgente”, recomienda Mayberry.
“Mientras más rápido se actúe, mayores serán las posibilidades de reducir las complicaciones y preservar las funciones cerebrales”, añade.
Prevención y control
La especialista recalca que el accidente cerebrovascular se puede prevenir. La clave está en conocer los factores de riesgo y adoptar hábitos saludables.
“Cada vez más personas jóvenes sufren accidentes cerebrovasculares. Ya no es una enfermedad exclusiva de mayores; vemos pacientes en sus 20, 30 y 40 años”, advierte.
Por ello, recomienda realizar chequeos médicos anuales, controlar la presión arterial y mantener un estilo de vida saludable. “Las pastillas no bastan si no se acompaña con una buena alimentación, ejercicio regular y control del peso”, enfatiza.
“Usted debe ser activo en su propio cuidado. Conocer sus números y mantenerse al tanto es la mejor forma de proteger su cerebro”, concluye.

