Elalcancede las redes socialeses innegable: en el Perú existen 28,3 millonesdeusuariosde redes sociales, es decir, un equivalente al 81,6 %de la población,según Data Reportal.En este contexto, la brecha digital entre padres e hijos se vuelve más evidente, especialmente si se considera que, a nivel internacional, casi la mitad de los adolescentes reconoce estar conectado de manera casi permanente.Un estudio de Pew Research, encontró que el 46 % de los adolescentes afirma estar en línea constantemente, mientras que 1 de cada 3 señala que utiliza al menos una red social casitodo el tiempo.
En el marco del Día de las Redes Sociales, especialistas alertan que el desafío se encuentra en el entendimiento y conocimiento de cómo interactúan niños y adolescentes en estos entornos digitales, más que el tiempo o las restricciones que puedan implementarse.Una discusión que gana fuerza en diversos países: Australiay Reino Unido yaprohíben el uso de redes socialesa menores de 16 años, mientras que Dinamarcaimpulsa una regulación similar.
Para Sandro Marcone, expertoen tecnología educativa y aprendizaje digital, la brecha que hoy separa a padres e hijos ya no está relacionada con el acceso a la tecnología.“Muchas familias han avanzado en el control del tiempo de pantalla, pero no necesariamente en la comprensión de la vida digital de sus hijos, explica. “Saben cuánto tiempo están conectados, pero no siempre saben con quién conversan, qué consumen, qué publican o qué creadores influyen en su forma de pensar y relacionarse”,agrega Marcone.
Según elexperto, este desconocimiento puede limitar la capacidad de las familias para acompañar adecuadamente a niños y adolescentes. “Los riesgos pueden estar asociados a la desinformación, la presión social, el contacto con desconocidos, la exposición a contenidos inapropiados o la normalización de conductas riesgosas, detalla. “Los controles parentales son útiles, pero insuficientes si no están acompañados de diálogo y participación adulta real”,precisa.
La situación también se refleja en las aulas
Eduardo Muñoz,director de Innovación de Innova Schools, sostiene que los estudiantes manejan códigos culturales, referencias y lenguajes digitales que muchas veces escapan al conocimiento de los adultos. “Los adolescentes se comunican a través de memes, audios virales, tendencias y códigos propios de plataformas como TikTok, que nos son fáciles de comprender para docentes y padres porque están fuera de ese mundo”, dice.
Añade que: “la realidad exige desarrollar nuevas competencias digitales tanto en estudiantes como en familias, como el pensamiento crítico,aprender a evaluar los contenidos, reconocer información confiable y comprender el impacto que sus publicaciones pueden tener en su identidad digital y en su futuro”.
Ambos coinciden que un enfoque basado en restricciones no contribuye a desarrollar estas nuevas habilidades digitales de uso responsable. “Restringir sin acompañar desplaza el problema, porque un adolescente encontrará formas de acceder a aplicaciones y contenido que desee”, precisa Muñoz.
Por su parte, el también columnista y conferencista SandroMarcone advierte que uno de los errores más frecuentes es hablar de Internet únicamente desde el miedo. “Muchosjóvenes dejan dealertar sobrelo que les ocurre en línea porque temen perder el celular o sersancionados, entonces el objetivo deber ser el formar criterio, confianza y capacidad de pedir ayuda”, explica.
Interesarse genuinamente por las plataformas que utilizan sus hijos, conocer a los creadores de contenido que siguen, conversar regularmente sobre tendencias digitales y construir acuerdos familiares sobre privacidad, seguridad y uso responsable de la tecnología, no es solo un reto sino una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares.



