- La tecnología mejora la estabilidad de bebidas de aguaje y preserva sus compuestos bioactivos para la industria alimentaria.
La Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) obtuvo una patente otorgada por Indecopi por desarrollar un método que mejora la estabilidad y calidad de las bebidas elaboradas con aguaje, uno de los frutos más representativos de la Amazonía peruana.
La innovación resuelve uno de los principales retos para industrializar este fruto: evitar que el aceite se separe y que los sólidos se sedimenten durante el almacenamiento. De esta manera, prolonga la estabilidad del producto, mejora su calidad y favorece su comercialización.
La tecnología combina una formulación específica de hidrocoloides y lecitina de girasol con un proceso controlado de homogeneización y tratamiento térmico. Gracias a ello, la bebida conserva una textura homogénea sin necesidad de agitarla antes de consumirla.
Además de mejorar la estabilidad, el método contribuye a preservar compuestos bioactivos presentes en el aguaje, como carotenoides, vitaminas A y E, antioxidantes y ácidos grasos esenciales.
Diversas investigaciones también han identificado en este fruto la presencia de fitoestrógenos, compuestos bioactivos asociados con la regulación hormonal femenina.
El desarrollo ofrece a la industria alimentaria una alternativa para elaborar bebidas funcionales con mayor valor agregado, a partir de un recurso nativo cuya demanda continúa en crecimiento y posee potencial de exportación.
El método de estabilización y emulsificación constituye un eje estratégico de innovación al vincular la investigación científica con las necesidades del sector alimentario. La patente facilita transformar desarrollos de laboratorio en productos listos para el escalamiento industrial.
La patente también fortalece las cadenas productivas amazónicas al incentivar una mayor demanda de aguaje, generar nuevas oportunidades de negocio y promover el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
La tecnología fue validada en la planta piloto de Ingeniería Agroindustrial de la USIL mediante ensayos que permitieron optimizar la formulación y establecer los parámetros necesarios para garantizar la estabilidad del producto.
El proyecto demandó seis meses de trabajo multidisciplinario con la participación de docentes, un egresado de Ingeniería en Industrias Alimentarias y especialistas en propiedad intelectual, además del respaldo de laboratorios especializados en desarrollo de productos, análisis fisicoquímicos, microbiología y control de calidad.
El director de la carrera de Ingeniería en Industrias Alimentarias y líder del equipo de investigación, Luis Olivera Montenegro, señaló que la patente tendrá una vigencia de veinte años, lo que permitirá ampliar la investigación y el desarrollo de nuevos productos derivados del aguaje.
Tras la concesión de la patente, la universidad iniciará el escalamiento de la tecnología, promoverá alianzas con empresas del sector alimentario y avanzará en procesos de transferencia tecnológica para facilitar su aplicación comercial.
La vicerrectora de Investigación, Ana María Muñoz, afirmó que el reconocimiento refleja el trabajo científico y tecnológico desarrollado por la universidad y fortalece la cultura de innovación e investigación.
Añadió que el Vicerrectorado de Investigación y la Oficina de Transferencia Tecnológica y Propiedad Intelectual de la USIL brindaron asesoría durante la evaluación, el registro y la gestión del expediente ante Indecopi.
Con esta patente, la USIL amplía su portafolio de propiedad intelectual y fortalece el desarrollo de soluciones con potencial de impacto para la industria alimentaria, la economía amazónica y el aprovechamiento sostenible de los recursos del país.
El equipo de investigación estuvo integrado por el ingeniero Luis Olivera Montenegro, director de las carreras de Ingeniería Agroindustrial y Negocios Internacionales e Ingeniería en Industrias Alimentarias, y por Sebastián Fernández-Davila Seminario, egresado de la carrera de Ingeniería en Industrias Alimentarias.


