• Un LinkedIn desactualizado, publicaciones ofensivas o información inconsistente entre perfiles pueden influir en la percepción de un candidato durante un proceso de selección.

Las redes sociales dejaron de ser únicamente espacios de entretenimiento y se han convertido también en una fuente de información para los reclutadores. Antes de entrevistar a un candidato, una empresa puede revisar su nombre en Google, su perfil de LinkedIn u otras plataformas públicas para conocer cómo se expresa, qué imagen proyecta y qué información comparte.

“El CV muestra dónde estudió o trabajó una persona; las redes también revelan cómo escribe, cómo se relaciona y si argumenta con respeto y criterio”, explicó Pedro Córdova Piscoya, docente de la carrera de Comunicaciones de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL).

El especialista señaló que esta revisión no implica una invasión de la vida privada, pero sí considera que todo contenido compartido de manera pública forma parte de la reputación digital de una persona y puede influir en la percepción de quienes evalúan una candidatura.

¿Qué redes pueden revisar los reclutadores?

LinkedIn suele ser una de las principales plataformas de consulta, debido a que reúne información sobre experiencia laboral, formación académica, habilidades, recomendaciones e intereses profesionales.

Sin embargo, los reclutadores también pueden revisar otras plataformas como Instagram, Facebook, X, TikTok y los resultados que aparecen en Google. En áreas como comunicación, marketing, publicidad o creación de contenidos, estas redes pueden mostrar la creatividad del postulante, su dominio de distintos formatos y su comprensión de las tendencias.

Publicaciones que pueden afectar una postulación

El problema no está en que una persona tenga presencia en redes sociales, sino cuando el contenido público puede generar dudas sobre su criterio, madurez o capacidad para trabajar en equipo.

Entre las publicaciones que pueden perjudicar una postulación se encuentran:

  • Comentarios agresivos, ofensivos o discriminatorios.
  • Burlas contra grupos vulnerables.
  • Peleas públicas constantes.
  • Difusión de noticias falsas.
  • Contenido que contradiga los valores de una organización.

¿Qué contenido puede generar una buena impresión?

Compartir proyectos académicos, campañas, piezas audiovisuales, experiencias de voluntariado, cursos, eventos o reflexiones relacionadas con la profesión puede transmitir iniciativa, aprendizaje y capacidad de aportar.

En el caso de los jóvenes profesionales, el perfil digital debería responder tres preguntas: quién soy, qué estoy aprendiendo y qué puedo aportar.

Cómo mejorar el perfil digital antes de una entrevista

Antes de postular a un empleo o asistir a una entrevista, el especialista recomienda:

  • Buscar el propio nombre en Google y revisar los resultados, imágenes y publicaciones que aparecen.
  • Observar las redes como lo haría un reclutador y evaluar la impresión que transmite el contenido público.
  • Actualizar LinkedIn con una fotografía profesional, un titular claro, una breve presentación, estudios, experiencia, habilidades y proyectos.
  • Revisar la configuración de privacidad y decidir qué aspectos de la vida se desean mantener públicos.
  • Destacar un trabajo propio, como un proyecto, una campaña, un video o una experiencia de aprendizaje.
  • Comprobar que la información del CV, LinkedIn y los demás perfiles profesionales sean coherentes.

Además, el uso de herramientas de inteligencia artificial en algunos procesos de selección hace recomendable incorporar palabras clave relacionadas con el puesto y mantener la información clara, completa y actualizada.

“La marca personal no debe ser una máscara ni un personaje perfecto. Se trata de ordenar mejor aquello que una persona es, sabe y desea proyectar”, concluyó el docente de la USIL.