Según elServicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi),durante el primer trimestre del año las temperaturas habituales podrían superar los 30 °C, especialmente en zonas urbanas, intensificando el uso de sistemas de ventilación, aire acondicionado y equipos de refrigeración.
Ante este escenario climático,ejerce una presión adicional sobre la infraestructura eléctrica, incrementando la demanda energética en los meses de verano y poniendo a prueba sistemas que, en muchos casos, no fueron diseñados para operar bajo condiciones térmicas extremas y sostenidas.
“Según la Asociación de Empresas de Productos Eléctricos del Perú (EPEI Perú),el70% de los sistemas eléctricos domiciliarios tienen más de 20 años de antigüedad, lo que representa un desafío crítico en términos de seguridad y continuidad del suministro. Estas instalaciones antiguas suelen carecer de la capacidad, los materiales y las protecciones necesarias para responder de manera segura al aumento simultáneo de carga y temperatura”, sostieneGabriel Estay,Director de ventas.
Ante el comentario deEstay la situaciónresulta aún más preocupante si se considera que, de acuerdo con Osinergmin, el 70% de los incendios urbanos en el país tiene origen eléctrico. Las principales causas están asociadas a instalaciones obsoletas, uso de materiales poco adecuados y soluciones informales que aparentan un ahorro a corto plazo, pero que representan un peligro permanente tanto en daños materiales como en potenciales tragedias humanas.
Es en ese punto dondeel especialista nos brinda 5 recomendaciones preventivas para reducir el riesgo durante estos meses tan calurosos:
Fortalecer las infraestructuras eléctricas hoy es una inversión enseguridad, resiliencia y sostenibilidad, que permite enfrentar con mayor solidez los desafíos climáticos actuales y futuros, protegiendo tanto a las personas como a las ciudades que habitan.


