En el marco del Día Internacional del Hombre, la psicóloga de Cleveland Clinic, Susan Albers advierte que la depresión masculina sigue pasando desapercibida debido a factores sociales, estigmas culturales y la forma particular en la que muchos hombres manifiestan sus síntomas. Aunque la depresión afecta a millones de personas, en los hombres suele diagnosticarse menos y más tarde, lo que incrementa el riesgo de complicaciones severas.

Según Albers, los hombres tienden a mostrar irritabilidad, enojo, conductas de evasión o aislamiento en lugar de tristeza evidente. A esto se suma la presión social por mostrarse “fuertes, autosuficientes y estoicos”, lo que desalienta la búsqueda de ayuda profesional. El miedo a parecer débiles, la baja alfabetización en salud mental y la creencia de que deben “arreglárselas solos” agravan el problema y dificultan el reconocimiento temprano de los síntomas.

Señales de alerta en la depresión masculina

La experta destaca que existen signos clave que pueden indicar depresión en los hombres y que suelen ser pasados por alto. Entre ellos: irritabilidad o agresividad, entumecimiento emocional, aislamiento social, cambios en el sueño, fatiga, problemas de concentración, síntomas físicos como dolores de cabeza o problemas digestivos, abuso de sustancias, conductas riesgosas y pérdida de interés en actividades habituales. También pueden presentarse cambios en el apetito, disfunción sexual y pensamientos suicidas, lo que subraya la importancia de una intervención temprana.

Factores sociales y económicos que incrementan el riesgo

El estrés laboral, las presiones económicas y las responsabilidades familiares son elementos que elevan significativamente el riesgo de depresión en los hombres. La expectativa cultural de ser el principal proveedor, junto con la inseguridad laboral o la inestabilidad financiera, genera ansiedad, agotamiento emocional y sentimientos de insuficiencia. Las dinámicas familiares y la falta de espacios para expresar vulnerabilidad conforman un entorno en el que muchos hombres sufren en silencio.

Tratamientos y apoyo eficaz

Albers señala que los tratamientos más efectivos incluyen la psicoterapia —especialmente la Terapia Cognitivo-Conductual—, el uso de antidepresivos cuando corresponde y la participación en grupos de apoyo para hombres. Asimismo, resalta la importancia de cambios en el estilo de vida, como ejercicio regular, buena nutrición e higiene de sueño. El acompañamiento familiar y comunitario también juega un rol fundamental para reducir el aislamiento y favorecer la recuperación.

Hábitos que promueven bienestar emocional

La experta recomienda adoptar rutinas que favorezcan la salud mental, como mantenerse físicamente activos, practicar mindfulness, establecer límites sanos, fortalecer relaciones sociales, pasar tiempo al aire libre, evitar sustancias nocivas y fomentar la gratitud y la autocompasión. Buscar ayuda profesional ante síntomas persistentes o pensamientos suicidas es esencial.

En este Día Internacional del Hombre, Albers enfatiza la necesidad de abrir conversaciones sobre salud emocional masculina, derribar estigmas y promover una cultura donde pedir ayuda sea un signo de fortaleza, no de debilidad.